|
|
|
"Que un perro muerda a un hombre no es noticia; que un hombre muerda a un perro sí lo es". Charles Dana (1819-1897); periodista estadounidense
Página creada por F. Perales ® 1999-2005. Actualizada a 02/08/06 . Página Optimizada a 1024x768 para iexplorer 5.0 o superior.
Las situaciones desconocidas, los "momentos de la verdad", cualquier situación que pueda comportarnos recibir la crítica de alguien, sea de nuestro entorno familiar o profesional, nos puede causar angustia. Quizás nunca nos hemos preguntado por qué, y qué puede pasar si nos planteamos la pregunta. Posiblemente nos daremos cuenta de cuál es nuestra actitud en la vida y cómo, a consecuencia de la misma, actuamos. Muchas personas sienten temor ante la crítica, aunque sea constructiva, y no soportan fácilmente el feedback, ya que les representa una amenaza y, por tanto, en general tienden a "rebotarse". Nosotros somos los más cualificados conocedores de nuestra personalidad y de nuestros déficits, pero casi siempre pensamos que otros nos ven de una forma más clara y estamos dispuestos a creer que sus críticas son reales, y de esa posible crítica es de lo que parece que huimos para no sentirnos mal. Normalmente, cuando nos sentimos impotentes ante una situación nos mostramos pasivos; es la fórmula que utilizamos para no equivocarnos. Nos empeñamos en negar las cosas o en defendernos cuando no queremos afrontar la realidad o, simplemente, no aceptamos la situación que se nos presenta, "si no la veo o no la admito, no existe" Nos comparamos con otros, a veces con cierta envidia, y somos capaces de ver las cualidades en otros y no reconocer nuestra propia valía. Reconocer nuestras emociones y sentimientos es un buen procedimiento para superar este temor a la crítica; aprender a reconocer nuestras cualidades sin miedo a sentirnos pedantes nos ayudará a sentirnos más seguros de nosotros mismos, y esta seguridad es la base de casi todo, como los cimientos en una casa o la buena tierra para las plantas. Si la trasladamos al mundo empresarial, esta seguridad nos ayudará a tomar decisiones y, en consecuencia, lograremos mayor eficacia en nuestro cometido. He aquí un
interesante artículo:
"¿Cómo aprendemos de nosotros mismos y de los demás para realizarnos cada vez
más y mejor? y una interesante
página de
comunidad de conocimiento en negocios donde podemos descargar artículos,
entre ellos de RR.HH y autoayuda.
Si sabemos lo que buscamos, será mucho más fácil encontrarlo.
Expondremos
nuestro nivel de formación, los idiomas y los títulos obtenidos. Buscar trabajo es, en sí mismo, un trabajo; por ello debemos dedicar nuestro tiempo a leer todas aquellas informaciones relacionadas para estar al día y mantenernos muy atentos a la demanda del mercado. Pon en marcha
cada día tu propio Sistema de Organización Personal. Utiliza tus capacidades
ejecutivas en beneficio propio:
Actualmente, la
demanda por Internet es elevada, por lo que podemos lograr buenos resultados. Ahora somos nosotros el producto a vender. Aunque no sepamos Marketing, debemos utilizar nuestros mejores recursos para interesar al entrevistador. Hemos de estar preparados para la entrevista, por supuesto, y aunque todo es importante, la primera impresión es vital. No ofrecer nunca una imagen de Crack, no es importante; lo realmente importante es que nos conozcan tal como somos. Debemos estar preparados para: responder con claridad, ser directos, desarmar al entrevistador y poder construir puentes para el futuro. Dejar siempre las puertas abiertas; si no es ahora, será más tarde. No olvides enviar una nota de agradecimiento posterior, es una cortesía que siempre se agradece y que recuerda al entrevistador tu CV. Finalmente,
realiza el seguimiento de todas las entrevistas realizadas.
Muchas veces queremos creer que no somos capaces de realizar tal o cual cometido o función: nuestra mente nos dice que no sabemos y, quizás por miedo a equivocarnos, le hacemos caso. Ello nos impide crecer, madurar y avanzar en nuestra carrera, tanto personal como profesional, pero pese a tantos inconvenientes, estamos dispuestos a renunciar a nuestro propio crecimiento si con ello evitamos la aventura que nos supone atrevernos a utilizar el sentido común y nuestro propio criterio. Esta es una barrera que, muy a menudo, nos ponemos nosotros mismos. Si analizamos la trayectoria de los "triunfadores" --cualquiera de ellos y en cualquier parte del mundo--, podemos observar que han sido personas con una gran capacidad de asumir riesgos, con un alto grado de iniciativa y, al mismo tiempo, con un gran sentido común. En las empresas hay demanda de personas con criterio y sentido común, pero, ¿se propicia en ellas el uso de estas características? ¿Se valora que las personas aporten y utilicen estas cualidades en la organización? ¿Qué podríamos hacer para lograr que el sentido común y el criterio propio fueran utilizados y potenciados por las empresas? ¿Que creemos que nos puede ocurrir si los utilizamos? Estos procesos forman parte de la Inteligencia Emocional, nos acompañan desde que nacemos y están permanentemente a nuestra disposición. Sólo hace falta ponerlos en marcha y considerarlos como una herramienta más para nuestro crecimiento. Según Daniel
Goleman, los principales componentes de la inteligencia emocional son:
En un mundo de
constantes cambios tecnológicos, no sobreviven siempre ni los más fuertes ni los
más inteligentes, sino quienes mejor se adaptan al cambio. Las
deslocalizaciones ponen de manifiesto que vivimos en un mundo en el que el
progreso tecnológico impone cambios constantes a todos y nosotros, claro, no
somos una excepción, nadie puede serlo. Quizás ayude el
incidir de forma especial en: - La innovación, la astucia, la habilidad para visualizar el futuro y construir caminos hacia él. - La actitud, la manera de hacer las cosas. Empresas y administraciones deben actuar con transparencia, eficacia, honestidad y equidad.
A partir de sus exposiciones, nos hace recordar cómo nuestros padres y abuelos, disfrutaban del veraneo: ir a tomar las aguas, (termales, claro está), una semana en la playa para disfrutar de los beneficios del yodo del mar, y una semana en la montaña para purificar los pulmones con aire de pinos, abetos y eucaliptos. Durante la última década, e incluso antes, la tendencia ha sido aprovechar las vacaciones para realizar ese viaje a tierras remotas (y habitualmente exóticas) para conocer otras culturas, o incluso para alejarse de un entorno que nos puede resultar excesivamente familiar e incómodo. "¿Dónde vas de vacaciones?", es la pregunta que suele estar en el hit parade de cualquier conversación, y que en la mayoría de casos tiene una respuesta concreta que empieza por "iremos a……" Todo ello nos hace pensar que acabaremos "haciendo algo", es decir, estaremos "activos y activados. En contraposición existe hoy en día una corriente que empieza a disfrutar de sus vacaciones con un "dolce far niente", (dulce no hacer nada), o en términos más familiares "hacer el perro" (es decir casi todo el día tumbado, esperando la comida y la hora del paseo, para volver a tumbarse). En esta opción del "no hacer nada" (o al menos nada especial), hay un matiz de dejar que nuestro cuerpo recargue su energía dilapidada durante la vida cotidiana, e incluso reencontrarse con los propios biorritmos, y dejar que el cuerpo y la mente recuperen su estado natural. Este hecho permite afrontar el nuevo curso con cierta seguridad y optimismo. Profundizando en este tema, seguiríamos los pasos de Goleman, quien nos indica que para desarrollar la inteligencia emocional es imprescindible el autoconocimiento Cuestiones como: pueden ayudarnos a conocernos mejor y a aprovechar al máximo nuestras capacidades y energía. El "no hacer
nada", y simplemente dejarnos llevar por las vibraciones y el ritmo de nuestro
propio ser, en un entorno favorable para nosotros, es un recurso eficaz para
reequilibrarnos, "recargar baterías", y finalmente descubrir aquellas
situaciones en las que podemos aportar lo máximo a la vez que recibimos nuevos
estímulos y respuestas que realimentan nuestra capacidad y calidad energética.
¿Qué
entendemos por reconocimiento? En un mundo lleno de angustias, miedos, sobresaltos, incertidumbres y todo lo que queramos añadir --seguro que muchos otros nombres cabrían en la definición de nuestro mundo actual--, practicar un poco de reconocimiento positivo puede ser de gran ayuda. ¿Pero qué es, qué significa y cuánto nos va a costar? Lo primero que tenemos que decir es que es gratis, totalmente gratis, y que, en todo caso, puede repercutir positivamente en nosotros mismos. Dar reconocimiento o reconocer significa ser capaz de decir aquella palabra o frase justo en el momento preciso en que puede ayudar, apoyar o gratificar a otra persona. Esto que es tan sencillo, nos parece muy difícil; lo olvidamos constantemente y nos amargamos la vida con "malos rollos" que, al fin y al cabo, no nos ayudan a vivir mejor, sino todo lo contrario. El acto de reconocimiento forma parte de la comunicación y también revela nuestra capacidad de expresar sentimientos, labor que resulta harto difícil en muchas ocasiones y para muchas personas. Estamos acostumbrados a expresar quejas, a decir lo que no nos gusta de manera más bien recriminatoria, y pocas veces conseguimos nuestro objetivo, que siempre acostumbra a ser el mismo: "que el otro cambie". No estamos
dispuestos a tolerar nada, reivindicamos cada día cualquier cosa, por nimia que
sea, y posiblemente eso hace que nos sintamos más fuertes e importantes. Aprender a expresar reconocimiento positivo nos ayudará. Aprender a valorar a los demás con adjetivos referidos a su capacidad, su diligencia, su estilo de trabajo o de vida, sus habilidades y todas aquellas cosas que forman parte de su personalidad, hará que las personas se sientan más próximas a nosotros, y quizás, a su vez, los otros nos devuelvan algún "suave calentito" --así los llamamos en nuestra empresa. Si aprendemos a
expresarnos a través de nuestros sentimientos en vez de expresar quejas, será
mucho más fácil que nos escuchen y que nos atiendan. Posiblemente, muchas cosas
cambiarán, porque estaremos hablando de nosotros y no de lo que otros tienen que
hacer por nosotros. Power by FERPESA@CORPORATION y
| |||||||||||||||||
Envíe un mensaje a
fernandoperales@hotmail.com
con preguntas o comentarios sobre este sitio Web.
|